Hi-Fi Rush

El pasado 7 de mayo, la comunidad de jugadores se vio sacudida por una noticia inesperada: Xbox anunciaba el cierre definitivo de Arkane Austin y Tango Gameworks, dos estudios aclamados por su originalidad y talento a la hora de crear videojuegos.

Arkane Austin, fundado en 2017, deja tras de sí una breve pero brillante trayectoria. Su obra maestra, Prey (2017), un FPS de ciencia ficción con elementos RPG que invitaba a la exploración y la experimentación, cosechó elogios por su narrativa profunda, su mundo inmersivo y su jugabilidad innovadora. Su último proyecto, Redfall, un shooter cooperativo de vampiros ambientado en un mundo abierto, se vio truncado por el cierre del estudio, dejando a los fans con la miel en los labios.

Tango Gameworks, por su parte, tenía una historia más longeva, remontándose a 2010. Bajo el paraguas de Zenimax, crearon la saga The Evil Within, dos espeluznantes juegos de terror psicológico que combinaban acción, sigilo y exploración de entornos inquietantes. Su última entrega, Ghostwire: Tokyo, un thriller de acción sobrenatural ambientado en una ciudad japonesa invadida por espíritus, recibió críticas positivas por su atmósfera única y su jugabilidad desafiante.

Un legado de creatividad y originalidad truncado

Más allá de sus obras más conocidas, ambos estudios dejaron un legado de juegos experimentales y creativos que desafiaban las convenciones del género. Arkane Studios, con su anterior encarnación como Arkane Lyon, nos regaló joyas como Dishonored (2012) y Dishonored 2 (2016), juegos de acción en primera persona que nos brindaban una gran libertad para abordar las misiones de forma creativa. Tango Gameworks, por su parte, exploró el terror psicológico con The Evil Within 2 (2017) y se atrevió con un juego de acción rítmica como Hi-Fi Rush (2023), demostrando su versatilidad como desarrolladores.

El cierre de Arkane Austin y Tango Gameworks supone una gran pérdida para la industria del videojuego. Se trata de dos estudios que apostaban por la originalidad, la narrativa profunda y las experiencias de juego únicas. Su desaparición deja un vacío creativo que será difícil de llenar.

Las razones del cierre no han sido del todo claras, más allá de la reestructuración interna de Microsoft y la «repriorización de títulos y recursos» según palabras de Matt Booty, jefe de Xbox Game Studios. Sin embargo, la comunidad ha expresado su descontento y tristeza ante esta decisión, lamentando la pérdida de dos estudios que aportaban frescura y talento a la industria.

Solo queda esperar que el legado de Arkane Austin y Tango Gameworks sirva de inspiración para las nuevas generaciones de desarrolladores. Su pasión por la creación de mundos únicos y experiencias de juego memorables es un tesoro que sin duda perdurará en el tiempo.

Algunos de los mejores juegos de Arkane Austin y Tango Gameworks:

  • Arkane Austin: Prey (2017), Dishonored (2012), Dishonored 2 (2016).
  • Tango Gameworks: The Evil Within (2014), The Evil Within 2 (2017), Ghostwire: Tokyo (2022), Hi-Fi Rush (2023).

El cierre de estos estudios nos recuerda la fragilidad de la industria del videojuego, donde incluso los estudios más talentosos no son inmunes a los cambios corporativos. Es un recordatorio de que debemos apreciar y apoyar a aquellos que apuestan por la creatividad y la originalidad, para que su legado siga inspirando a las generaciones venideras.